Detona la luz
se esparce se hace trizas
todo es de brillantina
Detrás del vidrio
me pongo unos ojos que esponjan
cada grano fosforescente
Un universo diminuto titila
en todas los diminutos diámetros
en todas las diminutas criaturas que
se escurren
Hay una suerte de plaga
de estallido de espejo
de guiños de animales nocturnos
despiertos
Hay un todo sometido
sometido en ambos lados
una fascinación en la impotencia
en el nada poder hacer
nada porque la explosión es
millonaria
fatua vanidosa irrefutable
Detrás del vidrio
también puedo parpadear
desinflar las esferas en una
milésima de sombra
puedo parpadear y que todas las
migas platinadas
lluevan
* * *
De una contemplación mínima van naciendo nebulosas. Quizá la mayor parte del universo pase a través de un globo ocular y se expanda en lo profundo del cráneo. Allí otros dragones devoran las mismas estrellas.
ResponderEliminarEs la maravilla de hacer propias las imágenes. Volver a mirar, siempre un renacimiento. Gracias por pasar, Claudio. Un beso grande.
ResponderEliminares hermoso pam.
ResponderEliminarVale querida! Gracias! Ponete esos lentes que esponjan, son fantásticos!
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